Celeste despierta tras estar en coma y reconoce su culpa en un grave incidente que resultó en cinco años de prisión para Rafael. Su hermana Aurora, quien ha cuidado de Celeste, la confronta con dureza y revela su plan de quedarse con Rafael y su hijo para siempre, ya que está embarazada de él. Celeste, angustiada y acusada, enfrenta la amenaza de Aurora, quien insiste en que Rafael algún día confiará en ella y no en Celeste. La tensión escalará cuando Aurora amenace explícitamente con hacerle daño a Celeste, dejando el conflicto sin resolución.