Rafael Morales recibe los resultados médicos que confirman que Aurora no está embarazada, pero él se niega a creerle y sospecha que está mintiendo. Aurora insiste en la verdad mientras enfrenta la acusación de conspirar con Celeste, quien también tiene problemas para concebir. Rafael, presionado por la situación y con amenazas hacia Aurora, declara que si Celeste no puede tener hijos, ella tampoco lo hará. El episodio culmina con Rafael revelando que no está enfermo y que planea extirpar el útero de Aurora, dejando la tensión al borde de una decisiva confrontación.