En este episodio, Aurora enfrenta la devastadora realidad de que su hijo ha muerto y que ella ha perdido el útero, cuestión que pone en duda su identidad como mujer completa. La confrontación escala cuando Rafael acusa a Aurora de haber causado la muerte de su hijo, mientras Celeste teme por su vida tras absorber el útero de Aurora. Rafael la culpa por herir incluso a su hermana, rompiendo la confianza familiar. Aurora advierte que Rafael se arrepentirá, dejando el conflicto principal abierto y tensando la relación entre ellos.