Olga enfrenta a Pedro al confesar que no puede casarse con él porque está con Laura, su mejor amiga. Pedro la acusa de casarse solo por escapar de sus padres y su antiguo compromiso con un hombre mayor a cambio de una casa. Olga niega esas motivaciones y asegura que lo amaría aunque no tuviera bienes. Pedro duda, recordando que con ayuda de su padre su carrera mejorará, pero Olga rechaza sus argumentos. La rivalidad y el pasado complican la relación mientras Pedro exige una explicación tras tres años de noviazgo, dejando abierta la decisión que debe tomar.