Un hombre enfrenta la presión de un familiar que duda de su capacidad para mantener a Olga, argumentando que él solo vende fideos y no puede costear un matrimonio digno. A pesar de haber recibido una dote considerable, se le exige que entregue a Olga en tres días o deberá devolver el dinero multiplicado. Mientras tanto, el hombre despierta confundido en un apartamento que no recuerda, con fiebre, y descubre que está en su propio piso. La incertidumbre sobre su situación y el ultimátum acercan un conflicto urgente que debe resolver pronto.