Bruno Lima, jefe de un dojo, enfrenta un conflicto cuando un niño insiste en comprar dulces caros que sus amigos tienen. Bruno se muestra duro y el vendedor, molesto, lo presiona a comprar o irse. Finalmente, Bruno cede y compra una pequeña cantidad, pero un hombre cercano lo confronta, acusándolo de gastar dinero solo en dulces y lo insulta abiertamente. La situación se intensifica con la llegada de sus acompañantes, creando una atmósfera de amenaza que deja en suspenso qué decisión tomará Bruno ante esta nueva presión.