Santiago enfrenta dificultades en su compañía mientras se esfuerza por mantener su empleo en el Grupo Ivy. Una mujer llamada Sofía lo incita a asistir al cumpleaños de su madre, sugeriendo que lleve un regalo costoso para causar buena impresión. En la joyería, otra mujer, antes vendedora de pinturas, es humillada por una empleada que la insulta por su apariencia y condición económica. Sofía confronta a esta mujer por los comentarios despectivos, revelando tensiones personales pendientes. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo afectarán estas rivalidades la relación entre los personajes.