Alex impide que una mujer, quien necesita urgentemente un trasplante de córnea, salga antes de la cirugía. Él ordena que la retengan hasta que el médico esté listo para operar y planea arrestarla en el quirófano sin que nadie más se entere. La mujer suplica a Alex que la deje ir, pero él se mantiene firme. Más tarde, recibe una llamada desesperada donde alguien le pide ayuda. Al mismo tiempo, la mujer lucha y pregunta quién es la persona que la lleva, mientras intenta liberarse, dejando en suspenso el destino inmediato de ambos.