Noa Serrano vuelve a la escena tras recuperar la vista, lo que sorprende a Cayetana Durán. En medio de una confrontación tensa y amenazante, ambos se desafían con palabras duras, mientras Noa advierte que cualquier agresión tendrá consecuencias por parte de Alex. A pesar de la presión y las amenazas de violencia, Noa insiste en ajustar cuentas, pero en un contexto público que limita sus acciones. El episodio termina con la amenaza latente de un enfrentamiento inminente, dejando en suspenso la reacción de Alex y el siguiente paso de Noa.