Yara acaba de volver a la familia Gómez; su madre le regala una joya y anuncia una fiesta para revelar su identidad y devolverle el apellido, lo que despierta celos en otra pariente. Las sirvientas la critican por su origen campesino y se revela que la Srta. Laura pagó a alguien para darle una lección. En un enfrentamiento, Yara arroja desinfectante a la cara de Belén, causando alarma por posible ceguera y reproches por exceso. Sus compañeras piden que Yara se disculpe antes de que la señora se entere; queda en suspenso si aceptará o si se desatará un escándalo.