Un envenenamiento obliga a actuar: ofrecen un frasco que suprime temporalmente el veneno pero el Sr. Santos no aparece. Las cámaras fueron borradas, la Dra. Sagrada está desaparecida y se publicó una recompensa en la red oscura; parece ser la segunda vez. En el lecho de muerte, el abuelo revela a Yara que es hija de la familia Gómez y le pide que los busque, disculpándose por retenerla. Con sólo una cura temporal y la doctora ausente, deben elegir entre seguir las pistas borradas en la red oscura o proteger a Yara antes de su partida.