Yara regresa y su madre le muestra la habitación; después surge un incidente: Belén recibió desinfectante en los ojos tras un conflicto con la hermana de Yara. Los sirvientes acusan a Yara, mientras Yara afirma que Belén la emboscó y ella solo respondió. Laura defiende a Belén y pide revisar las cámaras; la madre ve las grabaciones, ordena que Enrique lleve a Belén a tratarse y prohíbe faltas de respeto hacia Yara. Belén suplica no ser despedida. Al final, alguien amenaza con humillar a Yara en la próxima fiesta, dejando el castigo y el despido en suspenso.