En el hospital la Dra. Sagrada estabiliza a un paciente tras un infarto; queda inconsciente. Reconoce al hombre como el Sr. Cabello, director del hospital de la Uni Auge y su antiguo profesor, a quien buscó tres años. Al examinarlo detecta un veneno raro: está contenido pero quedan residuos que exigirán trabajo; ella acepta intentar curarlo. Un miembro de la familia Baro pide mantener el envenenamiento en secreto. El Sr. Santos, que la había contactado antes, propone invitarla de nuevo ofreciendo pagar diez veces más. Queda por ver si acepta y si podrá eliminar totalmente el veneno.