En la fiesta de bienvenida por el regreso de Yara Gómez, los invitados esperan una pueblerina sin modales y se burlan, temiendo la vergüenza para la familia. La madre la presenta como su hija; Yara aparece refinada, con una joya de lujo, y toca la pieza inédita 'Luna en cenizas', deslumbrando a los presentes y acaparando la atención. La ovación y los elogios contrastan con la ira de algunas jóvenes: una promete arruinarle la cara, dejando abierta una amenaza inmediata a la reputación y seguridad de Yara.