Luz enfrenta la amenaza de su padre, quien la obliga a culpar a Sebastián para proteger a su hermano Enrique, acusado de fuga. Pese a los ruegos de Luz para perdonar a Sebastián, su padre insiste en la acusación. Sebastián confronta a Luz por haber testificado en su contra, marcando la ruptura definitiva entre ellos. Mientras Sebastián queda preso y Luz asume el rol impuesto en la familia, el episodio cierra con Luz confesando que está embarazada, lo que añade una nueva presión sobre sus decisiones futuras.