La Srta. Soto enfrenta rechazo al intentar conseguir empleo, ya que Sebastián Rivera la ha vetado y bloquea sus oportunidades laborales. Al mismo tiempo, se preocupa por el futuro de su hija Xiomy, que está por entrar a primer grado, y teme no poder pagar la matrícula ni el alquiler. En medio de su frustración, Soto se presenta a un evento donde Sebastián también está, y aunque su aparición genera tensión, ella decide aceptar cantar para ganar dinero. En el cierre, alguien le ofrece una botella a cambio de recibir el pago, dejando abierta la incógnita sobre la oferta y sus consecuencias inmediatas.