En el hospital, Eva, que cuidó a Ramón toda la noche, admite haberse ido a comprar desayuno y Lucas la acusa por la grave fiebre del niño. Los médicos dicen que la fiebre y una bronquitis severa podrían causar daño cerebral si hubieran llegado más tarde. Se señala que darle dulces y agua fría y no hidratarlo empeoraron su estado. Eva explica que se quedó dormida por cansancio y decide quedarse a cuidar a Ramón; Lucas se va a casa mientras la condición del niño permanece crítica.