En el hospital, Eva, que cuidó a Ramón toda la noche, admite haberse ido a comprar desayuno y Lucas la acusa por la grave fiebre del niño. Los médicos dicen que la fiebre y una bronquitis severa podrían causar daño cerebral si hubieran llegado más tarde. Se señala que darle dulces y agua fría y no hidratarlo empeoraron su estado. Eva explica que se quedó dormida por cansancio y decide quedarse a cuidar a Ramón; Lucas se va a casa mientras la condición del niño permanece crítica.
Eva está hospitalizada tras fiebre; Pablo intenta reconciliarse, pero ella rechaza sus disculpas. Hablan sobre el cuidado de Ramón y siguen las instrucciones médicas para el niño. Afuera, una mujer enfrenta a alguien, acusando que su hija Yoli resultó agredida mientras cuidaba al niño y exige llevársela; la discusión escala hasta que alguien interviene diciendo "De esto me encargo yo". Pablo admite que Eva no puede enterarse de lo que pasó entre Yoli y él. El episodio acaba con Pablo asumiendo manejar la reclamación mientras guarda el secreto pendiente.
En una casa, la madre enfrenta a Lucas y exige saber si su hija falló cuidando a Ramón; Yoli admite que fue ella quien descuidó al niño y la discusión escala con insultos y alguien la acompaña. Paralelamente, otras mujeres debaten fingir una relación sexual con el general joven para obligarlo a casarse; una se niega a ser concubina y acuerdan ocultar la farsa. De pronto Eva sufre un dolor agudo y la llevan a cirugía de emergencia: es un embarazo ectópico con la trompa rota. La operación es urgente y queda por saberse si Eva sobrevivirá y si Pablo es el padre.
En el hospital, Lucas llega tras ver a Eva con Pablo y se entera de que Eva fue llevada al quirófano por un problema ginecológico; el doctor Jorge realiza una intervención rápida por riesgo de embarazo ectópico/aborto. Eva sale débil y rechaza la ayuda de un familiar, pese a las advertencias sobre la herida y el riesgo de infertilidad. La tensión escala a una confrontación física entre Lucas y Pablo, mientras un niño interviene para proteger a su padre. La pelea interrumpe la atención médica y queda por resolverse quién cuidará a Eva y cómo terminará la disputa.
En urgencias, Eva presencia cómo su madre sangra profusamente tras reabrirse una herida. Alguien insiste: 'No fue mi intención... lo hice para proteger a tu papá', y Eva pregunta si su mamá morirá y si tendrá un hijo con otro. El equipo alerta que la ruptura es muy grave y que hará falta otra operación; explican que la lesión nunca cicatrizó bien y existe inflamación uterina crónica. Advertido el riesgo de perder la capacidad de tener hijos si la rotura empeora, el profesor Jorge acepta intervenir, pero el estado exacto de Eva y su futuro reproductivo quedan sin respuesta.
En una conversación sobre la cirugía, Lucas es preguntado y un médico aclara el caso de la señora Eva. Aunque hubo mención de un embarazo ectópico, el doctor explica que Eva tuvo un parto complicado y una cesárea prematura que dejó la herida sin cicatrizar y dolores crónicos que se intensifican cuando llueve. El médico promete que el profesor Jorge hará una cirugía reparadora para aliviarla. La paciente vuelve a gritar con la lluvia; la familia la hace descansar y encarga la cena a Ana, pero queda la duda sobre si la operación solucionará el dolor persistente.
Eva está en recuperación tras una cirugía que, según los médicos, aliviará su dolor crónico pero podría dificultar tener hijos. En la sala, el personal y el profesor Jorge exigen cuidados estrictos: mantenerla abrigada y evitar complicaciones. Pablo se presenta como el esposo y quiere encargarse, pero otro hombre lo corrige: él es el exesposo y no tiene autoridad. La discusión escala mientras se disputan quién debe permanecer junto a Eva. El enfrentamiento culmina con una orden de expulsarlos a todos; queda la duda inmediata de quién velará por su recuperación.
Pablo y Lucas llegan al hospital a buscar a Eva, su madre, y traen sopas para llevarla a casa. Surge un choque inmediato sobre qué puede comer por una herida: Pablo ofrece sopa de carpa y otro trae sopa de pollo; discuten gustos y cuidados. Eva, alzada en defensa propia, declara que ya no se adaptará a nadie y anuncia que aprenderá a cocinar pescado. La conversación escala a recriminaciones —"Ya estamos divorciados" y "mi mamá cambió"— y la salida de Eva del hospital queda en el aire, con su independencia enfrentada a la falta de un plan claro.
En este episodio, Pablo llega con un corte que el doctor limpia y recomienda vendar; Eva se ofrece a cuidarlo y lo acompaña. Compañeros en el trabajo murmuran que Eva fue infiel y Enlace Exterior difunde rumores. Le advierten que el director Quijas la busca y está molesto. Eva teme que si Lucas se entera no quedará tranquilo. La tensión escala cuando una colega la amenaza: "Tengo muchas formas de aplastarte." El episodio termina con Eva obligada a atender la llamada del director y a controlar el riesgo inmediato de que los rumores lleguen a Lucas.
Tomás ha sido secuestrado por una organización armada; la oficina anuncia públicamente que Eva será investigada y suspendida para despistar al enemigo y ganar tiempo para un rescate militar. Lucas se entera y corre a consolarla tras confirmar que la acusación ya se publicó. La cúpula decide evitar un conflicto armado: enviarán dos oficiales de Enlace Exterior para negociar mientras otro equipo se encarga del rescate. El giro es el sacrificio público de Eva como cortina; la misión parte bajo presión y queda por ver si ese engaño permitirá un rescate seguro de Tomás.