Tras encontrar más restos en la alcantarilla de un restaurante cercano, Evelyn confirma que pertenecen al mismo cuerpo desmembrado, completo salvo por la cabeza. El equipo decide ampliar la búsqueda y recolectar más evidencias para avanzar en el caso. Mientras tanto, en una escena doméstica, una niña se hiere accidentalmente mientras intenta ayudar con café, lo que provoca tensión entre ella y su madre. Al observar la cicatriz en la pierna de la niña, la madre se siente inquieta, reconociendo un detalle perturbador que conecta con la investigación. El episodio termina con esta inquietud creciendo, sin resolver aún la verdad sobre el cuerpo.