Anita intenta escapar de un lugar donde es maltratada, pero es detenida por guardias que resultan ser empleados del Hospital Mendoza. Su padre, el director del hospital, llega para protegerla y descubre que Anita y su madre sufren abusos, además de intentar quitarle un amuleto de oro que su madre le entregó por ser valioso y protector. Anita revela que su madre está ausente y que su deseo es que sus padres sean felices, aunque parece haber un distanciamiento familiar. El episodio termina con la tensión abierta sobre el paradero y la situación de la madre.