Al abrir una bóveda olvidada, una mujer descubre documentos, lingotes, joyas y escrituras que declara dote para Juana. El hijo Miguel y su madre comprueban que los bienes son auténticos y acusan a otra mujer de apropiárselos, pidiendo seguridad para detenerla junto con Juana. La madre de Miguel se proclama suegra y anuncia la ruptura del compromiso; exige que los ocho cofres queden para su familia y expulsa a Juana y su madre. El episodio termina con Miguel rompiendo el compromiso, dejando sin resolver quién conservará los cofres y el futuro de Juana.