El banco se moviliza porque llegará una clienta SVIP; Juana, la gerente, recibe la orden de atenderla mientras Miguel presiona recordando que su ascenso depende del día. Antes, la madre de Juana llamó para decir que irá al banco a retirar todo el dinero que guardó para la dote; Juana la minimiza. Cuando aparece la clienta, luce como una barrendera y el personal murmura. Juana, sorprendida, reconoce a la mujer. El episodio termina con Juana diciendo “¿Mamá?” y la incógnita de si la retirada afectará su ascenso queda en el aire.