En la sala de cajas del Banco Río, la madre de Juana insiste en que detrás de una pared está la 'Tesorería Suprema Celestial' y habla con ella mientras empleados la ridiculizan. Sus palabras llevan a colegas a dudar de su salud mental y a poner en cuestión la boda de Juana por miedo a 'genes contaminados'. Al ordenar abrir, se oyen engranajes: la pared revela un acceso oculto y la bóveda comienza a activarse. Miguel, subdirector que asegura no saberlo, queda sorprendido. La escena acaba con la bóveda en movimiento y sin decidir quién entrará.