En este episodio, un hombre le entrega a una mujer, ahora su esposa, todas sus posesiones para que se encargue de la casa mientras él se ausenta. Ella debe regresar a casa de sus padres en dos días, pero él insiste en no acompañarla. La mujer demuestra un carácter fuerte y autosuficiente, negándose a depender de él. Alguien observa a la mujer, sugiriendo que su temperamento delata que podría ser maltratada si vuelve a casa, aunque se preocupa por qué hará si eso ocurre. La tensión se centra en la separación inminente y las responsabilidades que enfrenta la mujer sola.