Un hombre recuerda que su actual matrimonio es solo una fachada para ocultar su verdadera identidad, mientras su hermano le advierte que no se involucre demasiado emocionalmente, pues eventualmente tendrá que regresar a Ciudad Central. La conversación revela preocupaciones sobre la aceptación de Candela por parte de su familia y el deseo de proteger el patrimonio familiar. La pareja debate la posibilidad de mudarse a la ciudad para trabajar, enfrentando la tensión entre el deber familiar y la vida que desean construir. El episodio termina con una invitación incierta a reunirse con el señorito López, aumentando la incertidumbre sobre su futuro inmediato.