Clara ha contraído matrimonio con Hugo, un hombre millonario cuya familia le entrega las responsabilidades del hogar y la administración financiera. Ante la sorpresa de Clara, descubre que Hugo no es un simple obrero, sino dueño de múltiples propiedades y negocios. La madre de Hugo apoya la unión y la asegura el mejor lugar en la casa. Clara se enfrenta al gran volumen de deudas que deben saldar y a su nueva vida de responsabilidades. Mientras disfruta de una cena lujosa, Hugo aún no ha revelado a Clara que dirige la empresa Nova, lo que genera incertidumbre sobre cuándo lo hará.