Clara confronta a la familia Castro, exigiendo que le devuelvan el dinero que ella pagó por su educación y manutención, negando cualquier vínculo familiar con ellos. A pesar de las súplicas de Daniel, quien está al borde de un ascenso, Clara insiste en recuperar lo que considera suyo o enfrenta una conversación tensa. Luego, Clara recibe un reloj como arras, cuyo valor genera dudas, pero se confirma que es auténtico. En medio de burlas por sus decisiones, el episodio termina con la llegada de un hombre importante para Clara, generando expectación sobre su impacto inmediato.