Salinas regresa a la casa de Lena con una antigüedad que insiste es auténtica, enfrentando el escepticismo y burlas de quienes lo conocen como alguien insignificante y rechazado previamente por Camila. La familia de Lena duda de la veracidad del objeto y lo desacredita, mientras que Salinas amenaza con ganar el interés no solo de Lena sino también de su amiga Anita, si prueba su autenticidad. El episodio culmina cuando se confirma que la antigüedad es genuina, cambiando la dinámica y abriendo la posibilidad de que Salinas altere su lugar entre ellos.