Un joven encuentra una moneda rara del siglo XVII y la vende a Don Draco, el jefe de una banda llamada los Dragones. Don Draco la compra como regalo para su hijo y reconoce la pieza valiosa con entusiasmo. Sin embargo, durante la conversación surge una acusación de infidelidad hacia Don Draco, generando tensión y una amenaza velada. Se ordena realizar una prueba de paternidad para confirmar la sospecha, lo que desata un conflicto latente. El episodio termina con el joven alejándose decidido, mientras en otro lugar alguien invita a una reunión, presagiando próximos acontecimientos.