En un hospital, la señora Valverde se enfrenta a una mujer llamada Montenegro, a quien acusa de haber seducido a su nieto Adrián y de involucrarse con hombres casados. La discusión escala hasta que los guardias intervienen para separar a ambas después de que Montenegro se niega a retroceder. Mientras la señora Valverde es retirada apresuradamente para evitar que Adrián se entere, otros presentes capturan fotos de Montenegro, quien, desafiante, deja en claro que está dispuesta a arriesgar todo por su belleza. La tensión aumenta con la incertidumbre de cómo reaccionará Adrián ante este conflicto.