Una mujer insegura rechaza al hombre rico que le propone matrimonio, explicando que no puede tener hijos y no sabe cocinar, además de tener malos hábitos. Él le ofrece sus propiedades y acepta sus defectos, pero ella impone la condición de no revelar el matrimonio y de poder divorciarse si encuentra a alguien que realmente ame. Tras firmar el acta de matrimonio, él la perdona por sus dudas, pero pronto empiezan a surgir rumores malintencionados, acusándola de ser una cazafortunas. El episodio termina con ella enfrentando la amenaza de estos chismes, sin saber cómo responder.