Luisa enfrenta acusaciones y crueldad cuando un hombre desconocido llega a la universidad para resolver un problema pendiente con ella. Compañeros la insultan y la culpan de ser la amante, mientras alguien con autoridad intenta expulsar al hombre del recinto. La tensión crece cuando Luisa menciona a su padre, aumentando el desconcierto de los presentes. A pesar de la presión, el hombre insiste en quedarse para aclarar la situación, y el episodio concluye con el rector interviniendo abruptamente, dejando abierta la incógnita sobre la identidad del visitante y el desenlace del conflicto.