Tras una confrontación, la Sra. Willson exige a una mujer que se divorcie de su esposo y se case con Jones para asegurar apoyo financiero de la abuela, pero ella se niega rotundamente. La discusión termina con amenazas y una advertencia sobre las consecuencias. Más tarde, se revela que una amiga rica pagó una cirugía para Lewis, implicando agradecimiento y deuda. La mujer se ve obligada a quedarse a vivir en la casa familiar, con la estricta condición de no acercarse a la cama del hombre con quien está casada. El episodio concluye con una atmósfera tensa y un control marcado sobre la convivencia futura.