Una mujer le advierte a un hombre que no se acerque a menos de un metro de ella, estableciendo claramente sus límites inmediatos. Él acepta la condición pero le dice que si cambia de opinión, sabe dónde encontrarla. La tensión se centra en la complicada dinámica entre ambos, marcada por un matrimonio impuesto antes que por el afecto. El episodio concluye con la reflexión de la mujer sobre la posibilidad de que el amor surja tras la unión, dejando en suspense si aceptará esa relación forzada.