El secretario del Sr. Pérez descubre que Selena, clave para la aceptación del grupo empresarial, ahora vive con la familia Castillo en el pueblo del norte. Para evitar confrontaciones abruptas, deciden invitar a Selena y su familia a la capital en un banquete donde anunciarán que la familia Castillo se convierte en accionista del Grupo Pérez. Mientras la familia Castillo reacciona sorprendida y discute la razón del beneficio, persiste la tensión sobre el verdadero valor que aporta Selena. El episodio termina con los preparativos para la invitación formal y la incertidumbre sobre la reacción final de Selena y su familia.