En un operativo para neutralizar a la bebé, identificada por el grupo como la verdadera Reina Zombi, un equipo decide que los ataques con poderes fallan y recurre a un francotirador. Contienen a dos zombis para abrir paso al tirador mientras preparan el primer y luego el segundo disparo; alguien llama a Vivian y otro grita Papá. La bebé entra en furia creciente de 80% a 90%, con avisos de colapso de la mente del anfitrión. El episodio termina con la advertencia de inminente colapso mental, mientras se acerca la decisión sobre el disparo.