Al despertar en un cuerpo pequeño, una bebé descubre que recuperó el control del tiempo y, además, activa la telequinesis; la energía es excesiva y debe asimilarla poco a poco. Llegan a un asentamiento humano que parece refugio, pero ella recuerda cómo esos lugares explotaban a los débiles, así que duda. La familia del lugar le ofrece sopa y calidez; en un gesto inesperado la bebé dice "papá", lo que desata la alegría del hombre. El episodio termina con su poder aún inestable y la familia emocionada, dejando abierta la cuestión de cómo manejará esa fuerza.