Carlos confronta a Eva alegando que es su prometida, lo que provoca resistencia y confusión por parte de ella. La situación escala cuando Carlos la toma por la fuerza para forzar una conversación sobre un compromiso, a pesar de que Eva insiste en que no lo conocen realmente. Ella intenta liberarse y rechaza sus avances, mientras él insiste en discutir la relación de compromiso y minimiza su resistencia. El episodio termina con Eva intentando escapar y Carlos presionándola para hablar, dejando abierta la incógnita sobre cómo evoluciona su vínculo y las consecuencias de esta confrontación inesperada.