En una batalla contra la Legión del Inframundo, un hombre común sin rango de caballero intenta encontrar la debilidad de los enemigos, pues estos son inmunes a las espadas. Mientras los caballeros subestiman su conocimiento, él sostiene que sus ojos no son vulnerables sino una amenaza, y sugiere que la verdadera debilidad está en la boca, que liberaría un líquido negro capaz de destruirlo todo. Los demás comienzan a reconocer su intuición, sorprendidos por su capacidad para salvar a la princesa. El episodio concluye con incertidumbre sobre cómo vencer a estas criaturas y la pregunta de cómo ese hombre sabe tanto sobre ellas.