En medio de un conflicto violento, Sebastian recibe la orden de atacar a los ojos de su enemigo, pero falla, lo que provoca la muerte de un camarada y genera enojo y acusaciones. Los antagonistas se reprochan entre sí, llamándose monstruos y basura mientras luchan por sobrevivir. Marcus recibe instrucciones para atacar evitando el enfrentamiento directo, apuntando a un punto vulnerable. Finalmente, la princesa aconseja una estrategia que Marcus acepta. El episodio termina con Shia demostrando su habilidad inesperada, cambiando la dinámica del enfrentamiento y dejando la batalla abierta a un nuevo giro.