Mario, un repartidor que trabaja duro, es acusado de traición por Clara, quien lo llama inútil y le reprocha su presencia. Mientras tanto, alguien está siendo perseguido y Mario decide intervenir para proteger a esa persona, enfrentándose a agresores dispuestos a atacarlo. Tras un enfrentamiento, Mario es capturado por un grupo que lo reconoce y le recuerda un pasado común. El episodio termina con Mario despierto y desorientado en cautiverio, mientras una mujer se acerca y le pregunta si la recuerda, dejando en suspenso la naturaleza de su vínculo y su destino inmediato.