En el campo de entrenamiento de la Orden, la Princesa Luna intenta calmar al General Gael, quien está al borde de la bestialización, usando un Elixir de la Paz que compró en una costosa subasta. Aunque sus cuatro esposos la han sufrido, ella parece arrepentida y dispuesta a salvarlo. Sin embargo, el plan se complica cuando Gael, casi completamente transformado, se vuelve agresivo. A pesar de las advertencias, Luna ordena abrir la jaula, enfrentándose a un peligro inminente justo cuando la situación se descontrola. El destino del Reino y la vida de Luna quedan en suspenso.