Anita llega herida y débil tras sufrir maltrato y hambre prolongada, mientras su abuelo promete cuidarla y hacerla feliz. En confrontación, Anita defiende el amor de su madre, Teresa, a quien su padre acusa de abandono y crueldad. El director del hospital ha comprado los terrenos donde viven y ordena desalojarlos, aumentando la presión sobre la familia. Anita teme que su padre rechace a su madre si descubre que vive en la calle y se enfrenta a la difícil decisión de cómo lograr que él la apoye. El episodio termina con su desesperada búsqueda de una solución.