Geldo y Celeste enfrentan a un dragón volador que resulta más fuerte de lo esperado, quedando atrapados bajo su amenaza directa. Mientras discuten la imposibilidad de retirarse, Celeste confirma que aún puede usar magia, por lo que deciden luchar hasta el final. En medio del riesgo, una tercera persona interrumpe la escena para pedir indicaciones sobre cómo llegar al pueblo más cercano, agregando un giro inesperado que detiene momentáneamente el enfrentamiento y deja la situación abierta a lo que sucederá a continuación.