En este episodio, una mujer se enfrenta a la frustración con su hija menor, a quien menosprecia comparándola desfavorablemente con la hija mayor, Lidia, resaltando su falta de talento en la danza. Mientras la niña más pequeña pide un vestido nuevo para la presentación del Día del Niño, la madre solo promete comprar tela para el vestido de Lidia. La mujer reflexiona sobre su pasado y se compromete a no repetir los errores de haber rechazado a una hija dulce como Blanca. Con determinación, decide obtener capital para retomar su talento en el diseño y apoyar sinceramente a Blanca esta vez.