En este episodio, Enrique regresa sin nada y enfrenta presiones familiares para casarse con Pilar, quien trata mejor a sus hijos que a su propia hija Lidia. Marta revela que Pilar compró tela costosa para vestir a Lidia, aumentando la tensión. Enrique insiste en que Pilar debe deshacerse de Lidia antes de su boda, mientras Marta alerta sobre la situación y la supuesta indiferencia de Pilar hacia su hija. Enrique confiesa que es muy valorado y menciona que la hija del jefe de su empresa se interesa en él, apuntando a una posible complicación en sus planes de boda.