En este episodio, Julián llega alterado a casa tras una experiencia íntima que él dice: "Me convertí en un guerrero". Su pareja, Lucía, y los señores Zapata aparecen exigiendo el pago atrasado del estacionamiento; descubren que Julián perdió el trabajo y amenazan con quitarle el auto y no renovar el alquiler si no pagan hoy. Afuera la discusión escala: vecinos empujan, hay insultos y alguien provoca pelea. El giro es la extraña declaración de Julián sobre energía vital, que desconcierta a todos y deja la duda de si su reacción impedirá el desalojo.