Un desempleado de mediana edad que despertó un sistema de cultivo se presenta para registrarse como guerrero en la Orden para mejorar la vida familiar. Sus excompañeros, incluida Cami, lo humillan: ofrecen limpiarle baños, convertirlo en saco de boxeo y le ordenan lamer zapatos, burlándose de sus heridas y edad. Julián mantiene su intención, pero le ridiculizan y advierten que Manuel (Manu) viene a certificarse como guerrero de alto nivel. Apuestan que el perdedor se arrodillará y ladrará tres veces. Manuel es llamado a la prueba; el próximo enfrentamiento decidirá si Julián será humillado o tendrá una oportunidad.