En una sala de la Orden, un hombre es sometido a la Estela Divina para medir su fuerza. El instrumento marca 400.000 kilos, nivel de semi gran maestro, y provoca asombro y escepticismo. Algunos funcionarios denuncian fallo o trampa y exigen repetir la prueba; otros celebran haber encontrado al candidato buscado. Varios lo descalifican como un viejo inútil, mientras la Orden defiende la Estela como artefacto sagrado protegido por formaciones mágicas. El conflicto escala hacia una investigación: la Orden ordena rehacer la prueba, dejando en suspenso la validez del resultado.