El líder de la Orden propone al Sr. Ríos una misión secreta: en Solaya una rama de la Secta de los Linajes asesina a jóvenes talentos y necesitan a un maestro de máximo nivel y rostro desconocido. Ofrecen un estipendio y una recompensa que sube de 5 a 10 millones, más otros 5 millones y un manual de cultivo tras completar la misión. Ríos duda por asuntos personales y por consolidar su base. Llega una llamada: Nico resultó herido en la escuela y los profesores protegen al agresor. Ríos sale para atender la emergencia, dejando su respuesta en suspenso.